no voy exterderme mucho por que no lo vale pero debo decir lo profundamente decepcionado que se torno esto. ya que como siempre solo fue una maquina mas del poderio de rectoria despues habra tiempo de analizar esto de mejor manera, bueno pa los que quieran seguir el circo EL DIA MARTES 24 DE JUNIO EL DECANO MOSTRARA EL FAMOSO "PLAN ESTRATEGICO" DE LA FACULTAD EN EL AUDITORIO DEL CAMPUS MIRAFLORES A ESO DE LAS 11:30 DE LA MAÑANA eso seria no ganas de hablar nada mas solo exponer ante ustedes el prefacio del libro "el chile que no queremos" de Fernando Villegas.
" Hace ya un año o algo mas, tal vez un par, un numeroso grupo de magnates, empresarios, cambalacheros, tiburones de las finanzas y su amplio sequito de bien vestidos asistentes, gerentes, suches, lacayos y chambelanes corporativos, esto es, la elite de la nación, reuniese en un local del barrio alto habitualmente usado para estos Tedeum, procediendo a determinar explícitamente “el chile que queremos”. De ese modo se titulo o subtitulo su seminario. Se referían a la clase de país que ellos desean para el futuro al que orientan sus esfuerzos.
Así de abrupta fue su postura. Para dibujar ese “chile que queremos” no le preguntaron a nadie más. ¿Recibió usted acaso invitación? Quedo claro que el “nosotros” implícito en la forma verbal “queremos” no incluía al resto de los chilenos. Era un nosotros muy particular, un “nosotros los que contamos” versificado desde el ámbito del poder. Es la frase que pudiera haber pronunciado un huaso rico mirando sus vastas tierras desde lo alto de la loma y desde la montura de su costoso caballo.
Por cierto, ¿Por qué iban a incluirnos a nosotros, a los demás? “nosotros los demás” no valemos nada. No tenemos ni donde caernos muertos. Somos, con suerte, los inquilinos, labriegos, peones y medieros del fundo. De lo que los miembros de la elite decidan depende la forma o falta de forma que adquiera el territorio, la destrucción o creación de paisajes, el suelo que podemos o no podemos pisar, el destino del PGB, el de la nación, el de todos. Nosotros-los-demás no poseemos acciones de chile & inc. Tenemos cuando mucho derecho a voto, esto es, un derecho aun mas insignificante que el similar derecho del dueño de un par de acciones cuando se reúnen los grandes accionistas a cortar sus porciones de queso. Además su significado se diluye en la masa inmensa de votantes, lo cual convierte el de cada uno en pura nulidad y luego, por cierto, se diluye en la inanidad de sus resultados. Después de todo, ese caudal de votos no hace sino alimentar un sistema electoral que reparte el poder en cuotas iguales entre dos corporaciones políticas vitalicias.
Digamos las cosas por su nombre: para autentica y legítimamente “querer” algo se requiere poder. De lo contrario es un mero capricho, un deseo fantasioso como el del niño que sueña, cuando grande, con ser astronauta. Por eso y a fin de cuentas los tiburones tienen razón; el chile que quieren es uno que pueden hacer realidad. Tienen los medios para edificarlo y a la pasada demoler lo que se opone a su edificación. Y lo discuten abierta, tranquilamente. Nosotros-los-demás solo podemos decir que no. Rechazar es un gesto que NO requiere tanto poder personal. Es el gesto más democrático de todos. No apunta a hacer algo sino a oponerse a lo que otros pretenden hacer. Es pura negatividad y puede, por tanto, apoyarse en el vació. Basta una astilla para detener los poderosos engranajes de una maquinaria.
Ahora bien, preguntara usted, ¿en que se apoya Villegas? ¿Quién es el señor Villegas para venir a decir lo que nosotros los-demás NO queremos? ¿A quien representa? Contesto: el señor Villegas cree de buena fe representar una considerable porción del país de “nosotros-los-demás” por que comparte esa masiva y completa incapacidad para determinar nada. Soy uno de esos labriegos o inquilinos del fundo, otro ciudadano más del montón, independiente del hecho de que sea “conocido”. Me conocen, si, pero ¿y que? Vivo en casa arrendada, el valor de mis autos viejos no alcanzaría a sumar suficiente dinero para el pie de un vehiculo coreano, mi equipo de música es prehistórico, mis fondos en la AFP son para la risa, mi ropa fue el ultimo grito de la moda hace 15 años, mi celular tipo ladrillo sostiene las baterías con un parche curita, riego personalmente el pasto, hay floreros en mi living y sobre todo nadie me consulta, nadie cambia su parecer por lo que yo diga o escriba, a nadie le importa un pucho mi parecer, mi pensamiento, mis ideas, o falta de ellas. A nadie.
Así pues me siento acreditado. Creo que mi rotundo NO a gran parte de ese chile que ellos quieren construir coincide con el de ustedes, los lectores, los ciudadanos de a pie. Usted tampoco quiere todo lo que ellos quieren. Tal vez aquí y allá haya algo cuyo rechazo sea puramente capricho mió, pero bien puede saltarse eso, perdonármelo y compartir conmigo el resto. El resto, lo que nos queda, el rechazo que nos queda, es todo nuestro, de nosotros."
Y TU ¿QUE CHILE QUIERES?
" Hace ya un año o algo mas, tal vez un par, un numeroso grupo de magnates, empresarios, cambalacheros, tiburones de las finanzas y su amplio sequito de bien vestidos asistentes, gerentes, suches, lacayos y chambelanes corporativos, esto es, la elite de la nación, reuniese en un local del barrio alto habitualmente usado para estos Tedeum, procediendo a determinar explícitamente “el chile que queremos”. De ese modo se titulo o subtitulo su seminario. Se referían a la clase de país que ellos desean para el futuro al que orientan sus esfuerzos.
Así de abrupta fue su postura. Para dibujar ese “chile que queremos” no le preguntaron a nadie más. ¿Recibió usted acaso invitación? Quedo claro que el “nosotros” implícito en la forma verbal “queremos” no incluía al resto de los chilenos. Era un nosotros muy particular, un “nosotros los que contamos” versificado desde el ámbito del poder. Es la frase que pudiera haber pronunciado un huaso rico mirando sus vastas tierras desde lo alto de la loma y desde la montura de su costoso caballo.
Por cierto, ¿Por qué iban a incluirnos a nosotros, a los demás? “nosotros los demás” no valemos nada. No tenemos ni donde caernos muertos. Somos, con suerte, los inquilinos, labriegos, peones y medieros del fundo. De lo que los miembros de la elite decidan depende la forma o falta de forma que adquiera el territorio, la destrucción o creación de paisajes, el suelo que podemos o no podemos pisar, el destino del PGB, el de la nación, el de todos. Nosotros-los-demás no poseemos acciones de chile & inc. Tenemos cuando mucho derecho a voto, esto es, un derecho aun mas insignificante que el similar derecho del dueño de un par de acciones cuando se reúnen los grandes accionistas a cortar sus porciones de queso. Además su significado se diluye en la masa inmensa de votantes, lo cual convierte el de cada uno en pura nulidad y luego, por cierto, se diluye en la inanidad de sus resultados. Después de todo, ese caudal de votos no hace sino alimentar un sistema electoral que reparte el poder en cuotas iguales entre dos corporaciones políticas vitalicias.
Digamos las cosas por su nombre: para autentica y legítimamente “querer” algo se requiere poder. De lo contrario es un mero capricho, un deseo fantasioso como el del niño que sueña, cuando grande, con ser astronauta. Por eso y a fin de cuentas los tiburones tienen razón; el chile que quieren es uno que pueden hacer realidad. Tienen los medios para edificarlo y a la pasada demoler lo que se opone a su edificación. Y lo discuten abierta, tranquilamente. Nosotros-los-demás solo podemos decir que no. Rechazar es un gesto que NO requiere tanto poder personal. Es el gesto más democrático de todos. No apunta a hacer algo sino a oponerse a lo que otros pretenden hacer. Es pura negatividad y puede, por tanto, apoyarse en el vació. Basta una astilla para detener los poderosos engranajes de una maquinaria.
Ahora bien, preguntara usted, ¿en que se apoya Villegas? ¿Quién es el señor Villegas para venir a decir lo que nosotros los-demás NO queremos? ¿A quien representa? Contesto: el señor Villegas cree de buena fe representar una considerable porción del país de “nosotros-los-demás” por que comparte esa masiva y completa incapacidad para determinar nada. Soy uno de esos labriegos o inquilinos del fundo, otro ciudadano más del montón, independiente del hecho de que sea “conocido”. Me conocen, si, pero ¿y que? Vivo en casa arrendada, el valor de mis autos viejos no alcanzaría a sumar suficiente dinero para el pie de un vehiculo coreano, mi equipo de música es prehistórico, mis fondos en la AFP son para la risa, mi ropa fue el ultimo grito de la moda hace 15 años, mi celular tipo ladrillo sostiene las baterías con un parche curita, riego personalmente el pasto, hay floreros en mi living y sobre todo nadie me consulta, nadie cambia su parecer por lo que yo diga o escriba, a nadie le importa un pucho mi parecer, mi pensamiento, mis ideas, o falta de ellas. A nadie.
Así pues me siento acreditado. Creo que mi rotundo NO a gran parte de ese chile que ellos quieren construir coincide con el de ustedes, los lectores, los ciudadanos de a pie. Usted tampoco quiere todo lo que ellos quieren. Tal vez aquí y allá haya algo cuyo rechazo sea puramente capricho mió, pero bien puede saltarse eso, perdonármelo y compartir conmigo el resto. El resto, lo que nos queda, el rechazo que nos queda, es todo nuestro, de nosotros."
Y TU ¿QUE CHILE QUIERES?
3 comentarios:
Concuerdo en el fondo de tu mensaje y hay muchos puntos que quisiera comentar contigo.
Sobre esta realidad que nos presenta el Chile de hoy, que en ciertas esferas no difiere mucho al de décadas atrás. Aquí los simples peones no decidimos, no determinamos. Aquí se acepta lo que se nos da o de lo que nos quieran dar, y según de la forma que se pida. Y nosotros que idealizamos con más nos conformamos con lo que nos entregan, porque no queremos que nos amonesten. Y los que están más arriba pueden ser igual de capaces, pero... son más pillo, porque siempre han manejado los negocios, y no se van a asustar porque un par de exaltados le venga a poner las cosas dificiles. Son de buena oratoria, subliminalmente nos manipulan.
Sobre lo que concierne a la U, todo funciona de la misma forma que he comentado recién. Aquí se acepta lo que nos dan, y no lo que pedimos expresamente. Y el patrón de fundo puede faltarnos el respeto, puede violentarnos, donde salió una compañera dañada, y todo eso no significa nada, debemos vivir cabeza gacha porque nos importa mas que no nos quiten los pisos personales a que hacer respetar al estudiante que piensa distinto y que lucha por derechos. Y nuestros dirigentes apelan a la no información, porque si estan enterados de discursitos, aqui no cuesta nada ser confiable señores, nos dejamos cegar por miraditas carismaticas. Quieren que les aplaudamos por que Miraflores tiene algo histórico, ese algo que siempre debió tenerse, pero se deja de lado el que aquí hay gente que transgredió ciertos derechos, y que al parecer va a quedar impunible. Yo no me hago parte de "su triunfo", porque no es completo, y a mi no me gustan los semitriunfos, las migajas ni los triunfos morales.
Con las alzas de los aranceles todos los años, proyectitos como el nuestro se financian solos en par de años, y quizás las generaciones que vienen más tarde se hagan cargo de ese proyecto, a ellos les voy a aplaudir. Eso, y es la ultima vez que me refiero en estos foros, porque ya no hay nada por lo que seguir creyendo ni luchando, y a mi las celebraciones cuando no son completas no son celebrables. Como Bielsa, que sabe que cosas son dignas para sentirse ganadores.
Good night, and good luck.
En síntesis:
¿Bajaron los aranceles? No.
¿Se construirá el edificio de la Facultad de Ciencias? No.
¿Mejorará el problema histórico de Miraflores? No.
¿Apoyaron la toma los académicos? No (salvo los más férreos de Antropología).
A la luz de los antecedentes, ¿servía de algo tomarse la universidad durante más de treinta días? No.
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